viernes, 28 de julio de 2006

Who cares what it does since you broke my heart.

Yo creo que una de las peores cosas es la decepción. Porque cuando uno pone ilusión, esperanza, amor, cariño, confianza y te decepcionas, sientes que todo eso se cae, se cae y no tiene un fondo, que la única forma a veces, es tirarte junto con ella y ver si logras alcanzar el trozo de corazón que se te cae para volverlo a poner, el problema es que queda mal puesto, te deja una lección, que pocas veces queremos seguir, no confíes más, pero casi nunca hacemos caso, entonces parece un círculo vicioso, cuando vuelves a confiar en el que te decepcionó siempre te quedas con la duda, dolido, aunque digas que no. El lazo que te unía se corta, y aunque lo puedes amarrar denuevo con un nudo, siempre va a estar ese nudo, nunca más va a ser liso. A mí me da miedo decepcionar más gente, porque ha sido tanta, y cuando me pasa a mí me duele tanto...

domingo, 23 de julio de 2006

The same old fears.

A veces, estamos tan asustados de nuestros propios miedos, que damos más por que no se vuelvan realidad, que lo que damos por nuestros sueños. Y los sueños, los sueños son lo más importante.

viernes, 21 de julio de 2006

There's the kind of pain you can't ignore.

La primera pregunta, ya olvidé como era. Pero da lo mismo.
0.- Lo negamos tanto que a veces no podemos reconocer la verdad cuando está justo enfrente de nuestras caras. La negación, no es sólo como el río en egipto, es como un océano entero. Entonces, cómo nos mantenemos sin ahogarnos dentro de el?
Lo sabes? Porque yo no.
1.- El dolor viene en todas las formas, el pequeño, un poco de dolor, dolor al azar, dolor normal del día a día. También está el tipo de dolor que no puedes ignorar, un nivel de dolor tan profundo que bloquea todo lo demás. Hace que el resto del mundo se desvanezca, hasta que lo único que podemos pensar es cuánto nos duele. Como manejamos el dolor depende de cada uno. Dolor. Lo anesteziamos, lo sobrellevamos, nos aferramos o lo ignoramos. Y para algunos de nosotros la mejor manera de manejar el dolor es empujarlo para que salga. El dolor. Tienes que sobrellevarlo. La esperanza viene y se va por si sola, la esperanza de que la herida sane. No hay soluciones, no hay respuestas fáciles. Lo único que puedes hacer es respirar profundamente y esperar que disminuya. La mayoría de las veces el dolor puede ser manejado. Pero a veces el dolor llega a tí cuando menos lo esperabas. Es la formaen la que está hecha, que nos baja y no nos deja subir. Dolor. Con el dolor, lo único que puedes hacer es luchar y enfrentarlo, porque la verdad es que no puedes correr. Y la vida, siempre hace más.
Entonces? Lo intentas. Tratas hasta que te sale, aunque sea un poquito, algo es algo.
2.- La comunicación es lo primero que aprendemos en nuestra vida, lo gracioso, es que una vez que creces, aprendes bien las palabras y empiezas a hablar realmente; se vuelve más difícil el saber que decir o cómo preguntar por lo que realmente necesitamos. Al final del día, hay algunas cosas que no podemos evitar hablar. Otras cosas que no queremos oir. Algunas otras cosas que decimos porque ya no podemos estar en silencio más tiempo. Otras son más de lo que dijiste. Son lo que hiciste. Otras más, las dices porque no hay otra opción. Algunas cosas las guardas para tí mismo. Y de vez en cuando... Algunas cosas simplemente hablan por si mismas.
Y aveces, si me conoces lo suficientemente bien, sabes que todo esto, habla por si solo de lo que yo siento, aveces.
3.- Mentir es malo, eso es lo que nos dicen constantemente, incluso desde que tenemos uso de razón. La verdad te deja libre. Yo corté el árbol de cerezas, lo que sea. El hecho es que mentir es una necesidad. Nos mentimos a nosotros mismos porque la verdad, la verdad realmente duele. No importa cuánto nos ha costado, tratamos de ignorarlo o negarlo. Eventualmente, las mentiras siempre caen, nos guste o no. Pero aquí hay una verdad sobre la verdad. Duele. Entonces, mentimos.
Por eso negamos. Por eso nos duele. Por eso nos cuesta. Por eso mentimos. Por eso sufrimos. Por eso. Al menos, eso creo yo. Y claro, el que escribió el texto.

PD: Feliz cumpleaños, Iván. Él más de una vez, ha sido el flotador que necesitaba, ya sabes, no sé nadar bien. Más de una vez me ha sacado una sonrisa cuando ya nada podía hacerlo. Las conversaciones se hacen eternas, siempre tan hilarantes, también pasando por lo serio, y por lo no tan serio, pero él sabe (sí, tú sabes), los dos sabemos, y yo... Yo te juro que salto contigo.

miércoles, 19 de julio de 2006

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción;
y el mayor mas bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

martes, 18 de julio de 2006

Los errores son tres.

Lo que yo quería era olvidar. Quería terminar aquél libro interminable, el problema era que lo acababa de empezar y terminarlo era algo que no se podía hacer, que aunque el resto del libro tenía las páginas en blanco -Se escribían con el paso del tiempo- no podía saltarme el proceso, me era imposible, por mucho que quisiera.
El primer error fue empezar a leer un capítulo que estaba mucho más allá del que me correspondia. Esto me significó la división de dos partes que ocurrían en forma paralela, cuando una debía ir primero que la otra, incluso con algún capítulo entremedio, para darle un poco de tiempo y cerrar las heridas quizás.
El segundo error fue el mezclarlos, ya no los leía por separado y paralelamente, intenté leerlos uno junto con el otro, y eso, eso es lo que trae la confusión, porque a pesar de ser dos capítulos distintos, pertenecían al mismo libro, entonces se me hacía tan difícil avanzar, quería dejar ambos capítulos inconclusos, abandonados, pero eran tan importantes para la historia que no podía. Estaba en aquellas páginas, no podía avanzar más, ya no podía porque era imposible, atrapada en aquellas páginas, aquellos versos y situaciones, aquellos protagonistas y antagonistas.
El tercer error fue escribir en tiempo pasado.

lunes, 17 de julio de 2006

Rremember when you were young? You shone like the sun.

Sales de tu casa, llamas por celular, voy saliendo. Te subes a la micro, llamas denuevo, oye, mejor en los leones con providencia, que fue la primera micro que pasó. Ya, dale. Nos vemos. Te vas escuchando música al máximo volumen, cuando estás así ves la realidad de una manera distinta, te sientes flotando dentro de un lugar, sumido en tí mientras miras todo con un sonido distinto, se te hace gracioso, hasta interesante. Te bajas de la micro, lo primero que haces es prender un cigarro y miras al frente de la calle que te están esperando, cruzas cuando no debes, pero no importa, si no venían autos, da lo mismo. Das un abrazo, preguntas cómo estás, lo de siempre. Caminas... Algo para comer? no, y tú? tampoco. Oye ando con cheques, yo te invito. No, me invitaste la última vez. Cómprame cigarros y yo te invito, ahí estamos a mano. Te los compro y te invito, no, los cigarros no más oh. Sigues caminando mirando, Coppelia? Sigamos mirando mejor, llegas y te sientas, pides el menú, compras, te llevan los cafés. No te comiste la galleta, lo habías pedido sin cacao encima de la crema, no importa, te lo tomaste igual, era un café, un capuccino, como no lo ibas a hacer. Piensas en todo y en nada, lo comentas, te ríes, te dan ganas de llorar, cuentas tus problemas, los cambios, tus notas, escuchas sus problemas, sus risas y sus llantos. Piensas en todo el tiempo que llevabas sin hablar así con él, de esa manera, sentada en una mesa, mientras los autos pasan y las micros hacen ruido, tomándote un café y fumándote uno que otro cigarro. Te crees que tienes un amigo, que está sentado al frente tuyo, y lo más lindo de todo, es cuando lo miras, y te das cuenta que sí, que lo tienes. Y que tienes otros más repartidos en distintas partes, que con algunos no puedes tomar un café así como ahora, pero el mundo aún no deja de girar. Pagas la cuenta, te vas, caminas hacia el metro dices las últimas palabras, das un abrazo y bajas las escaleras, compras el boleto. Pasa el vagón, te subes, te bajas en la siguiente estación, combinación con línea 4, te apuras para irte sentada, llegas y te sientas miras a la ventana y se ve tu reflejo, algo demacrado, pero es tuyo. Te acuerdas cuando eras joven? brillabas como el sol.

sábado, 15 de julio de 2006

Los pasos son tres.

Entonces no había mucho más que yo podía hacer. Las cosas son relativas, uno no cree, o no quiere creer, pero cuando pasa te das cuenta que sí existe y te das cuenta que estabas equivocada. Las cosas son distintas a como uno está acostumbrado a creer. Hoy no quiero creer lo que creo, que ésto que existe, no existe, hoy no quiero sentir, no quiero sentir por él, por ella, por ellos, por nosotros. Quiero desconectarme, literalmente, y de mis sentimientos también. El primer paso es cuando se hace la herida, puede ser con un objeto o con palabras filosas, también con situaciones. El segundo es suturarla, para que se pueda curar. El tercero, el tercero es cerrarla, hay que darle tiempo; tres años, tres meses, tres días, tres horas, tres minutos. El tiempo para que la herida sane, tratar de seguir con tu vida.
Los pasos para curar una herida al corazón son tres, pero existe la posibilidad de que a veces algunas heridas se vuelvan a abrir y sigan sangrando, eso es cuando las heridas son tan profundas, entonces no había mucho más que yo podía hacer.