miércoles, 6 de septiembre de 2006

Consuélame otra vez, porque no pienso volver.

Mentira. Si vuelvo, a las 4 de la madrugada, el 17. No tengo nada que decir, ni tres veces ni nada. Me quedé sin tema, sin emociones, sin pensamientos. También es mentira. Esta semana ha sido vacía, me dije que no iba a hacer nada de nada en el colegio, porque no sé, lo más que hice fue pasar un cuaderno en limpio que tenía casi vacío, porque no quería, porque me voy el viernes y ya no quiero estresarme con nada, y yo soy fácil de estresar, hablaba con Rafael de que tenía que organizarme, tiene razón. Mi siquiatra me decía que yo debería mantener mi pieza ordenada, porque me afectaba harto en mi día cotidiano, mi ánimo y todo eso. Decía que la pieza expresaba muchas cosas, lo que tienes dentro, como es la posición en que están puestas las cosas y como la tenías de ordenada y no se refería al iching o como sea eso que está como de moda últimamente. A mi pieza yo entro pateando (la mayoría de veces literalmente pateando) cosas, la ropa (que no sé porque tengo tanta si siempre uso lo mismo), está siempre tirada por todas partes, los discos siempre están en cajas apelotonadas en alguna esquina, los libros estan apilados en el mueble donde va el televisor, mi velador es ceniza más una lámpara, un despertador y más basura, ahora debajo de la cama está ordenado, tengo una frazada envuelta en algo, dentro del closet está más desordenado aún. Me acuerdo que en mi ex-departamento una vez abrí mi closet y tenía todo apelotonado, me agaché a buscar unos zapatos creo y me cayó la ropa en la cabeza, fue gracioso, como tragicómico, de cierta manera. Entonces yo me ponía a pensar que en verdad quizás me afecta que mi pieza sea así, pero no sé, siempre fui desordenada y cuando la ordeno me dura tres días máximo. Ves como todo tiene que ver con tres? Son tres años, dice la tania. Tres. Son tres pasos también. Son tres errores. Son tres meses para que se acabe el año. Tampoco es que logre cambiar algo, si yo ya no tengo arreglo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pobre niña infantil, que lloras desesperada... (Me acordé de esta vieja historia escrita con sangre... ¿Donde estará? En algun cuaderno olvidado...).

El orden de los factores no altera el producto, usted puede ser una weona que no cuida su cuarto, pero estar bien fuera. Aunque Rafael tiene razon, si ves tu cuarto manga por hombro tiendes a fatalizar...

Suerte en su viaje a Brasil, espero que al avion no se estrelle y haya cientos de muertos esparcidos por una montaña...

Eh... Sí... xD

Un beso,

Iván

Camila dijo...

No tomís tanto =D
Jajaja, me acuerdo de cuando Cristian fue a Brasil y le dije que si tomaba mucho iba a amanecer con un travesti y resulta que había una comisión de travestis alojándose en su hotel xD